Curso de gramática: de chacal a jirafa: la culpa (2)

Ayer dañé a mi mejor amigo. Hice algo espontáneo que le produjo una dolorosa tristeza y un sentimiento de desconexión conmigo.

Me sentí culpable, a pesar de que en la primera parte de esta serie de artículos, expliqué que la culpa no es un sentimiento.

Sentí una enorme presión en el estómago que a duras penas conseguía aliviar tumbándome en el sofá, poniéndome la mano sobre la barriga y respirando profundamente. Mi mente comenzó a imaginar todas las posibles formas en las que mi amigo estaría sufriendo por mi culpa y las catastróficas consecuencias que mi acción iba a tener sobre nuestra relación. Cuanta más rienda suelta daba a mi mente, más intensa era la angustia en mi estómago.

Cuando estuve algo más relajado, le escribí un correo electrónico pidiéndole perdón, justificando mi acción declarándole una parte de mí soberbia que no controlaba, diciéndole que lo sentía y acabé manifestándole que para que no se repitiera algo así, no volvería a expresar más mi opinión.

Me tumbé otra vez en el sofá, respirando profundamente, ahora con la inquietud de si mi correo electrónico serviría para mejorar o empeorar las cosas y el agudo pinchazo del estómago apareció con más fuerza.

Me levanté y salí a la calle, bajo un sol de justicia, a ver si encontraba una jirafa que me diera algo de empatía:

Jirafa: ¿Cómo te sientes?

Yo: Fatal, me siento culpable.

Jirafa: Perdona, eso no lo reconozco como sentimiento. ¿Qué sientes físicamente en el cuerpo?

Yo: No consigo relajarme, tengo el nervio metido en el estómago y apenas puedo respirar.

Jirafa: ¿Qué debería ocurrir para que esa sensación acabase?

Yo: Ojalá me contestara al email y me dijera que lo que hice no había sido para tanto y que no me preocupara, que ya se le había pasado.

Jirafa: ¿Te gustaría que él no estuviera sufriendo ahora mismo?

Yo: Sí, lo que más pena me produce es el dolor que le he causado. Me gustaría hacer algo para que su dolor desapareciera, pero temo que cualquier cosa que haga puede acrecentar su dolor.

Cuando daño a alguien, lo que más pena me causa es imaginar el dolor de la otra persona y para acabar con mi sufrimiento deseo que la otra persona deje de sufrir cuanto antes. Sin embargo, esta estrategia para satisfacer mi necesidad de tranquilidad coloca toda la responsabilidad en la otra persona y puedo acabar presionándola para que olvide su dolor.

Una vez que me di cuenta de esto y acepté que mi amigo debía gestionar su dolor sin que yo me entrometiera, comencé a relajarme y a confiar en él, en nuestra amistad y en su proceso. De este modo, pude aprovechar la energía que me proporcionaba mi dolor para concentrarme más en mí, para recordar mi acción, para reconocer cómo me sentía cuando hice lo que hice y para detectar las necesidades que me llevaron a actuar así con mi amigo. Pude entonces recordar y analizar comportamientos similares que han provocado dolor en otras ocasiones y diseñar estrategias para cambiarlos.

Al dejar de centrarme en que mi amigo me perdonara rápidamente y, en cambio, observarme a mí mismo, conseguí atravesar mi sensación física de dolor para conectarme más profundamente conmigo mismo.

Al poco tiempo mi amigo me llamó por teléfono “en lenguaje jirafa” y tuvimos una conversación donde me expresó claramente su dolor por mi acción y por mi reacción; donde yo pude expresarle mi pesar sin culpa y donde nos sentimos aliviados y con confianza de nuevo entre nosotros.

El tercer bando en la Guerra Civil Española

El 17 de julio de 1936 se produjo un hecho en España al que algunas personas llamaron Alzamiento Nacional y otras Golpe de Estado. El Ejército de la República Española se dividió en dos: nacionales (rebeldes) y republicanos (leales). Fue el inicio de la Guerra Civil Española y nos han contado y cantado que España se dividió en dos bandos.

En agosto de 2018 más de 600 destacados oficiales retirados del Ejército firman un manifiesto en el que defienden la figura militar del general Franco. Pocos días después un miembro del Colectivo de Militares Demócratas Españoles lanza una carta de respuesta donde se enfrenta a los militares que firmaron el manifiesto y les acusa de enaltecimiento del terrorismo. Parece que de nuevo la guerra está servida y se vuelven a vislumbrar dos bandos en el ejército. ¿Será esto el inicio de algo histórico?

Espero que sí. Espero que sirva para impulsar un tercer bando civil que se enfrente de forma noviolenta a los sempiternos dos bandos militares.

Este tercer bando ya existía en 1936, pues desde finales del siglo XIX había una gran oposición a la aventura imperialista en Marruecos desde organizaciones cristianas, obreras y anarquistas. El éxito más rotundo fue la firma de un manifiesto de no participación en la Primera Guerra Mundial firmado por un millón de trabajores/as que influyó en la decisión de España de no participar en esa guerra. En 1936 se creó la Liga Hispánica contra la Guerra, sección española de la Internacional de Resistentes contra la Guerra (WRI) fundada en Holanda en 1921 con el siguiente lema:

“La guerra es un crimen contra la humanidad. Por ello me comprometo a no apoyar ningún tipo de guerra, y a luchar por la eliminación de todas sus causas.”

Sus fundadores conocían perfectamente el concepto de resistencia noviolenta y el trabajo de Gandhi en Sudáfrica. Gandhi, a su vez, se inspiró profundamente en los movimientos feministas del siglo XIX en torno a la reivindicación del voto de la mujer: sufragistas y sufraguettes, que a su vez se habían inspirado en los métodos de resistencia noviolenta que habían aprendido en el movimiento anti-esclavista. Fruto de todas estas experiencias, la noviolencia cuenta con un amplio abanico de tácticas y estrategias de resistencia: creación de alianzas, ligas y partidos nacionales e internacionales, desobediencia civil, campañas de boycot a los impuestos, manifestaciones, huelgas de hambre, entrenamiento en el arte marcial jiu-jitsu, campañas de vigilancia, mítines, reuniones en plazas, recogidas de firmas, cartas abiertas a gobernantes, marchas, acción directa, etc.

Pero los movimientos antimilitaristas no sirven de mucho cuando la guerra está a punto de comenzar. Haya uno o dos bandos en España, esté el ejército unido o dividido, otro general Franco que renuncie a su promesa y honor puede aparecer en cualquier momento: ya sea para intervenir en Cataluña o por la memoria y honor de Franco o por un posible ataque de Marruecos o por el terrorismo, …; tanto si se le deja actuar como si aparece un general que se le oponga, todas y todos saldremos perdiendo.

Por eso es urgente comenzar a pensar en la noviolencia en España para crear un tercer bando que se oponga a las guerras y a la militarización de la sociedad. Se han dado muchos primeros pasos, pero la idea de la noviolencia no termina de cuajar.  Se tarda años en crear estas organizaciones, pero cada día que pasa es un poco más tarde. Ha llegado el momento de tomárselo en serio y de comenzar a pensar, hablar y actuar de forma noviolenta.

He aquí una breve lista de conceptos y referencias por las que se puede comenzar:

Cómo seguir mis blogs favoritos sin necesidad de suscribirme

¿Te imaginas una herramienta que te permitiera enterarte al instante de las nuevas publicaciones de tus blogs favoritos sin tener que visitarlos y que no tuvieras que subscribirte con tu correo? ¿Y que además puedas leer exactamente el contenido de la publicación, sin publicidad, banners, aceptación de uso de cookies o políticas de privacidad? ¿Y que pudieras compartir la publicación fácilmente en las redes sociales? ¿Y que puedas utilizarla en versión para web y para móvil?

Esta herramienta existe. De hecho, estas herramientas han existido desde hace unos 20 años y han tenido épocas de mucha popularidad y otras de menor. Hoy en día, con el auge de las redes sociales parecen ser más bien una herramienta del pasado usada sólamente por frikis, sin embargo, están resurgiendo ya que solucionan dos problemas principales en nuestro uso diario de Internet:

  • Proporcionan una mayor privacidad de nuestros datos. Al no necesitar subscribirnos a los blogs, nuestro acceso es más anónimo. De hecho, si utilizamos un lector de noticias en nuestro ordenador el acceso es totalmente anónimo.
  • Reducen el tiempo que usamos para buscar y leer las publicaciones y la cantidad de información que nos llega. De este modo, nos concentramos sólo en la lectura de la información y no saturamos nuestro correo electrónico. Las publicaciones se muestran organizadas y se pueden leer una y otra vez.

Si estas herramientas son tan buenas, ¿por qué no son más populares? Creo que porque a cualquier persona (por su ego) o empresa (por los beneficios) que publica le gusta saber cuántas personas le leen o le siguen.

Hoy he probado un lector de noticias via web llamado Feedly y me ha encantado, sobre todo porque tiene un buscador de blogs por temas. El problema es que al usar una versión gratuita dentro de poco me encontraré con algún límite.

Actualización: efectivamente, la versión gratuita está limitada a 100 blogs.

Para no tener límites, me puedo instalar un lector en mi ordenador o móvil:

Además, quienes publicamos en un blog, nos liberamos de los problemas relacionados con la política de privacidad por recoger datos personales e incluso podemos llegar a ofrecer un sitio en el que no se utilicen cookies y así no tener que presentar la pancarta de aceptación de cookies.

Este blog, noviolenta.es, camina en la dirección de no tener que usar siquiera las cookies, de no tener subscriptoras de las publicaciones y por lo tanto no  recoger ningún dato personal de las visitantes. A veces es gratificante saber cuánta gente ha leído un artículo, pero para mí, lo más importante es vuestra privacidad.

 

 

 

Relacionan un tipo de leucemia infantil con la falta de infecciones en la infancia

Las casas modernas y limpias, las toallitas antisépticas y el deseo comprensible de proteger a los bebés pequeños contra cualquier infección son parte de la causa de la forma más común de cáncer infantil, concluyó un destacado experto después de más de 30 años de investigación.

La leucemia aguda infantil, dice el muy respetado profesor Mel Greaves, no tiene nada que ver con las líneas eléctricas o las estaciones de reprocesamiento de combustible nuclear. Tampoco tiene que ver con los perritos calientes y las hamburguesas ni con el mástil de la radio del Vaticano, como también se ha sugerido. Después de la mayor parte de un siglo de especulaciones, algunas de ellas con poca base científica, Greaves, que recientemente ganó la prestigiosa Royal Medal de la Royal Society, dice que el cáncer es causado por una combinación de mutaciones genéticas y una falta de infección infantil.

La mejor noticia, dice Greaves, es que es probable que el cáncer se pueda prevenir. Y parte de la respuesta podría ser asegurar que los niños menores de un año tengan contacto social con otros, posiblemente en las guarderías.

Greaves, del Instituto de Investigación del Cáncer de Londres, compiló pruebas a partir de décadas de trabajo sobre la Leucemia Linfoblástica Aguda (LLA), que afecta a uno de cada 2.000 niños. En los años 1950 y 1960, fue letal. Hoy en día, el 90% de los niños se curan, aunque el tratamiento es prolongado y tóxico y puede tener consecuencias a largo plazo.

Greaves describe un “triple golpe” que él cree que es la causa de la LLA. Uno de cada 20 niños, dice, nacen con una mutación genética que los pone en riesgo potencial. Pero estarán bien si su sistema inmunológico está configurado correctamente. Para que eso suceda, deben encontrarse con bacterias o virus benignos en su primer año de vida.

Aquellos cuyo sistema inmune no está funcionando completamente porque no han tenido un desafío temprano que enfrentar – y que luego se topan con una infección como un resfriado o gripe – pueden desarrollar una segunda mutación genética que los hará susceptibles al cáncer.

La LLA, dice, está aumentando a nivel mundial a razón de aproximadamente un 1% por año. A diferencia de la mayoría de las enfermedades, está aumentando en las poblaciones más ricas. Algo sobre nuestro estilo de vida moderno tiene que estar involucrado, razonó Greaves. “La enfermedad infecciosa está alineada con la pobreza”, dijo. “El problema no es la infección. El problema es la falta de infección “.

“Se está trabajando en una historia similar en la diabetes tipo 1, el linfoma de Hodgkin, la esclerosis múltiple y las alergias”, dice.

Las tasas de LLA son bajas o inexistentes en los países más pobres, donde las familias tienen muchos hijos y la infección cruzada es común. Una excepción es Costa Rica, que ha invertido mucho en las escuelas de medicina y su sistema de salud, y redujo el tamaño de las familias de 7.2 niños en promedio a 2.3. Ahora tienen niveles significativos de linfoma de Hodgkin, diabetes tipo 1 y LLA.

En un artículo en la revista Nature Reviews Cancer, Greaves ha recopilado la evidencia de su propio trabajo y el de colegas de todo el mundo sobre la genética, la biología celular, la inmunología, la epidemiología y la modelización animal de la leucemia infantil.

Eso incluye experimentos en ratones que han sido modificados para tener la primera mutación del gen. Aquellos que se mantuvieron en condiciones limpias y estériles y luego transferidos a un ambiente sucio desarrollaron el cáncer.

A Greaves y a otros científicos les preocupa que los padres y madres se sientan responsables del cáncer de su hijo/a, señalando que mantener a los bebés alejados de cualquier fuente de infección es un comportamiento muy normal, y que aún no siendo así, hay una cierta posibilidad de desarrollar las dos mutaciones genéticas.

Según el periódico, los factores que pueden disminuir el riesgo de un bebé son ir a una guardería infantil, tener hermanos mayores que probablemente traigan infecciones al hogar, amamantar y probablemente nacer por un parto vaginal en lugar de un parto más estéril por cesárea. Greaves dice que espera que el trabajo pueda conducir a algún tipo de vacuna o medicamento para prevenir la leucemia infantil.

Chris Bunce, profesor de biología traslacional del cáncer en la Universidad de Birmingham, calificó a Greaves como “una de las superestrellas entre los biólogos modernos del cáncer” que demostraron que la mutación temprana que pone a un niño en riesgo se produce en una célula antes del nacimiento y ahora presenta “un atractivo modelo” de la forma en que surge el cáncer.

El profesor Charles Swanton, jefe clínico de Cancer Research UK, dijo: “esta investigación arroja luz sobre cómo podría desarrollarse una forma de cáncer de sangre infantil, implicando una compleja combinación de genética y exposición temprana a gérmenes, suciedad y enfermedades”.

Pero agregó: “queremos asegurarle a los padres de un niño que tiene o ha tenido leucemia que no hay nada que sepamos que podría haberse hecho para prevenir su enfermedad”.

Fuente:  https://www.theguardian.com/society/2018/may/21/most-common-childhood-cancer-partly-caused-by-lack-of-infection

Curso de gramática: de chacal a jirafa: la culpa (1)

Cuando elijo satisfacer mi necesidad de placer sexual masturbándome ante una película porno, una vez acabada la excitación, me siento vacío y frustrado porque al elegir una película porno no estoy satisfaciendo mis necesidades de amar y respetar a todos los seres humanos.

Pero no me siento culpable.


La culpa es una compleja categoría gramatical del lenguaje chacal que engloba muchos sentimientos: tristeza, vacío, abatimiento, asco, resentimiento, miedo, … En el lenguaje jirafa, la culpa no es un sentimiento, sino una percepción de mis sentimientos enfrentados al exterior. Sentir culpa evita que asuma la responsabilidad de mis actos y además me hace sentir vulnerable ante los juicios moralistas de las demás personas.

Veamos cómo sería un diálogo típico en lenguaje chacal sobre la culpa generada por ver porno:

Chacal: Me ha parecido ver en tu móvil un vídeo porno…

Yo: Err… pues sí, aunque no me gusta el porno, de vez en cuando veo algún vídeo.

(La duda inicial indica incomodidad, pero aún así, la respuesta es sincera)

Chacal: ¿De verdad? Me quedo muerta, no me lo esperaba de ti.

(Por la forma de expresar sus sentimientos de incredulidad, abatimiento y desconfianza hacia mí, pienso que me está juzgando de forma que no aprueba mi comportamiento.)

Yo: Ya ves, es una cosa que me acompaña desde adolescente, no me puedo desembarazar de esto, el acceso es muy fácil ahora, …

(Reacciono al juicio poniendo excusas improvisadas)

Chacal: Tanto hablar de noviolencia, ¿no te parece que el porno es violento?

(Continúan los juicios sin preguntarme cómo me siento)

Yo: Claro que lo es, normalmente busco películas donde no haya violencia, pero la verdad, no las encuentro, son todas iguales.

(Me estoy sintiendo muy vulnerable y culpable. Estoy tratando de proteger mi integridad moral).

Chacal: Joder, pues no sé que decirte, ¿no te dan pena las mujeres explotadas, la dominación, …? ¡Y luego te declaras feminista!

(El tono de repulsa va en aumento, la otra persona se está situando en un plano moral superior al mío, …)

Yo: ¿Y qué puedo hacer? He intentado no verlo, pero no puedo evitarlo y menos ahora que es tan fácil acceder al porno desde cualquier dispositivo … No merezco llamarme feminista ni noviolento, esto es una lacra de la que soy incapaz de deshacerme …

(Me empequeñezco, me siento vulnerable y cada comentario me produce más dolor. Me declaro incapaz de controlarme, como si fuera una persona perversa. Mi autoestima está muy dañada.)

La conversación podría continuar indefinidamente y yo seguiría sin asumir la responsabilidad de mi acción. Prefiero sentirme culpable, dejarme juzgar, aceptar que soy malo o que hay una parte perversa en mí, al fin y al cabo, la culpa en nuestra sociedad está bien valorada.  Sin embargo, esto me hace vulnerable y me pone a merced de mi interlocutora, quien se siente legitimada para abusar de mi vulnerabilidad y entrar de este modo en un ciclo de culpa-juicio muy destructivo para nuestra relación.


Una de las características principales de la Comunicación No Violenta es que evita los juicios moralistas, que provocan excusas y culpabilidad apartando a las personas de la responsabilidad de sus actos.

Relee, por favor, la frase empática con la que comienza este artículo. Para llegar a una frase de este estilo, necesitamos traducir la conversación anterior de lenguaje chacal a lenguaje jirafa:

Jirafa: Me ha parecido ver en tu móvil un vídeo porno…

Yo: Err… pues sí, aunque no me gusta el porno, de vez en cuando veo algún vídeo.

Jirafa: Vaya, admito que me sorprende que veas porno ya que conozco tu trayectoria política.

Yo: Sí, este es un tema del que no me gusta hablar públicamente porque pienso que voy a ser criticado.

Jirafa: Es cierto, mi primera impresión ha sido negativa y quizás te haya juzgado, sin embargo me gustaría hablar contigo de este tema en profundidad y sin la intención de juzgarte. Al decir que no te gusta, imagino que no te sentirás muy bien cuando lo haces.

(Al decirme que no desea juzgarme, me siento preparado para hablar de este tema)

Yo: Efectivamente, aunque me excita, una vez que me he masturbado me siento vacío y frustrado. Vacío porque no he canalizado mi necesidad de placer para profundizar en la capacidad de mi cuerpo para el auto-placer ni para compartir este placer con otra persona. Frustrado porque no satisfago mi necesidad de amar y respetar a todas las personas, al contrario, pienso que las estoy dañando.

Jirafa: Me gustaría comprobar si he entendido la causa de tu vacío y frustración. ¿Quieres decir que tus sentimientos negativos provienen de la estrategia elegida, no del hecho de proporcionarte placer a ti mismo?.

Yo: Claro, para mí no hay nada negativo cuando me masturbo, pero sí cuando elijo ver porno.

(Al no sufrir juicios moralistas por parte de mi interlocutora, no necesito excusarme ni negar mi responsabilidad. Acepto que “elijo” satisfacer mis necesidades de la forma que lo hago y me hago responsable de mis sentimientos y mis necesidades. Mi interlocutora puede finalizar la conversación invitándome a que me haga una petición a mí mismo)

Jirafa: ¿Podrías hacerte una petición clara y honesta a ti mismo que vaya en la dirección de satisfacer tus otras necesidades y evitar esos sentimientos negativos?

Yo: Sí, voy a utilizar la Comunicación No Violenta y las redes sociales para visibilizar los efectos que el porno tiene sobre mis pensamientos, emociones, sentimientos y necesidades de forma que me vaya haciendo cada vez más consciente de los efectos negativos del porno en mi vida y en la de otras personas. Espero así hablar con otros hombres y mujeres de sexualidad y de cómo potenciar el autoconocimiento de mi cuerpo.


He elegido el tema del porno puesto que ha sido un tema tabú para mí hasta hace muy poco tiempo y el no compartirlo contribuía a mi sentimiento de vacío y soledad.

Sé que es arriesgado, en nuestra cultura, decir que veo porno y que no me siento culpable. El lenguaje jirafa es así, prefiere la asunción de la responsabilidad por las propias acciones a la culpa. ¿Serías capaz de mantener una conversación jirafa con una persona que fuma o come carne o toma drogas o ve la televisión?