Acciones noviolentas desde casa

En mi anterior artículo, invitaba a la gente a aprender y emocionarse con las historias noviolentas patrimonio de la humanidad y aprovechar el confinamiento para transformar la sociedad hacia la noviolencia.

Hoy, décimo día de confinamiento, he preparado una lista de acciones noviolentas que podemos comenzar a realizar ya mismo desde casa.

  • No cierres los ojos ni los oídos: denuncia la violencia en tu vecindario.

La violencia en el hogar es un problema grave en España, y el confinamiento puede a agravarlo. Pasar 24 horas encerrado en casa con una persona maltratadora puede ser una situación aún más angustiosa que antes. Las madres y padres maltratadoras que ahora pasan 24 horas con sus hijas e hijos pueden perder los nervios con más facilidad. Y sólamente llevamos una semana …

No se trata de espiar a tus vecin@s, pero si pasas 24 horas en casa y tus vecin@s también, hay más probabilidades de que veas u oigas peleas, gritos, golpes, ruído de muebles, portazos, etc.

Denuncia llamando al 016 y lee la guía de actuación para mujeres que estén sufriendo violencia de género en situación de permanencia domiciliaria derivada del estado de alarma por COVID-19. Pero protégete y protege en lo que puedas a las víctimas. Pídele a una persona que viva lejos que llame por ti. Si tienes confianza con otr@s vecin@s, comenta con ell@s la situación de maltrato para implicarles y que rompan el silencio también. Nunca te enfrentes con la persona maltratadora. Haz que alguien mande un mensaje anónimo a algún familiar de la persona maltratadora explicándole la situación.

  • Comprueba regularmente que hay vida en todos los hogares cercanos.

Cada dos horas y media se suicida una persona en España y más de dos millones de ancianas/os viven solas/os (y unos cuatro o cinco mueren solos cada mes). En este estado de confinamiento, estas realidades podrían empeorar.

Si vives en un bloque de pisos, todos los días ponte una mascarilla y grita por el patio de luces: “¿está todo el mundo bien?”. Si vives en una zona residencial, cuando salgas a pasear al perro o a comprar en la tienda de la esquina, mira las casas de tus vecinas y vecinos y comprueba si hay movimiento. Pregunta, al llegar a la tienda, cuánto tiempo hace que nadie ve a fulanita o menganito. Si ya conocías algún caso de persona mayor que vivía sola, o lo acabas de descubrir, intenta atenderla.

  • Juega con tus hij@s a transformar o deshacerse de los juguetes bélicos

Si no lo tienes claro, lee este informe de la Unesco. Transformad vuestro hogar en un espacio donde los conflictos no se resuelven con disparos y tanques. Esconded (o transformad) los juguetes bélicos (pistolas, tanques, juegos de mesa, libros, cuentos, …). Es cierto que los niños y niñas necesitan aprender, expresar y experimentar la fuerza, la defensa, el riesgo, etc. Pero, ¿realmente necesitan hacerlo con juguetes bélicos? Sed creativ@s, luchad con el palo de la escoba contra fantasmas, transformad un castillo en un hospital, …

  • Esconde o deshazte de la cultura bélica: películas, libros, …

Definitivamente ha llegado el momento de reciclar todas las películas VHS y las bélicas que aún tengas en CD y DVD. Deshazte también de películas que tengas guardadas en tu ordenador (que por otra parte, si tienen copyright, a sus autores no les gusta que las veas sin pagarles). Si te apasiona el cine bélico , te recomiendo esta lista de películas antibélicas.

En cuanto a libros, hay miles de idas para reciclarlos, busca por Internet. Si te apasiona la guerra, te recomiendo esta lista de novelas antibélicas. Especialmente, Las aventuras del valeroso soldado Schwejk, inspiradoras de tácticas noviolentas durante la Primavera de Praga.

  • Aprovecha para reducir el maltrato animal

La gente de igualdad animal han preparado una lista de consejos para ayudar a los animales desde casa, desde recomendaciones de películas, peticiones online y cambio de hábitos.

  • Firma peticiones online

Una muy buena opción para hacerte oír que requiere muy poco esfuerzo. No recomiendo ninguna en concreto, pero puedes buscarlas en la plataforma de firmas change.org.

Confinamiento noviolento

En este octavo día de confinamiento decretado por el Gobierno de España, a causa de la pandemia de Covid-19 declarada por la OMS, agradecezco sinceramente la solidaridad, la creatividad y la ternura de aquellas personas que nos han hecho reír o emocionarnos a través de las redes sociales. Puesto que el confinamiento se va a alargar dos semanas más, me gustaría unirme a este canal de creatividad y solidaridad para animar a que durante este confinamiento dediquemos un rato cada día a familiarizarnos con la noviolencia y a comenzar ya mismo a ponerla en práctica.

Tenemos tiempo y estamos confinados junto a las personas que nos aman y a las que amamos, pero también, probablemente, con las personas con las que tenemos conflictos, así que es una oportunidad única para transformar estos conflictos y esta sociedad hacia la noviolencia. Otras personas y pueblos lo han hecho en condiciones más duras y angustiosas, incuso bajo terribles dictaduras. Nosotros no vivimos en una dictadura, pero esta sociedad va necesitando ya el adjetivo “noviolenta” o no será capaz nunca de resolver sus problemas.

Abre tu navegador, busca “noviolencia” (todo junto) y sumérgete en un mundo poco divulgado de experiencias, personas y movimientos noviolentos a lo largo y ancho de la historia de la humanidad. Sorpréndete al descubrir los escritos de Gandhi sobre noviolencia recogidos en más de 50 volúmenes y que ahora están disponibles en Internet y levanta tu ánimo con el famoso discurso de Martin Lúter King “Tengo un sueño” (Versión original completa). Pero no te abrumes, la noviolencia no necesita líderes. Emociónate con los documentales sobre la revolución EDSA en Filipinas (documental en inglés) donde el pueblo ofrece flores a los militares que conducen los tanques; diviértete con las ocurrencias del pueblo Checo en su resistencia civil noviolenta durante la primavera de Praga; mira de otra manera la lucha de las mujeres al conocer que una parte de las sufragistas idearon (y ensayaron en sus propios cuerpos) algunas de las técnicas que más tarde popularizó Gandhi, como las huelgas de hambre; esperánzate con los relatos de dos pueblos guerreros que transformaron sus armas en azadas o escuelas: los maoríes de Nueva Zelanda y los Pastunes de Pakistán; valora especialmente a la juventud al desvelar que detrás del “mili KK” de los insumisos españoles había una ideología pacifista inspirada en Gandhi; sorpréndente al descubrir que incluso contra el nazismo tuvo éxito la noviolencia, leyendo las resistencias en Dinamarca, Francia y Noruega, e incluso dentro de la propia Alemania con las protestas de Rosenstraße; descubre que la India sigue siendo la reserva espiritual de la noviolencia con movimientos como Janadesh o Chipko, … Y si te parece que todo esto es historia, subscríbete a Nonviolence news y recibirás cada sábado un email con unas 50 experiencias noviolentas de plena actualidad.

De esta manera, quizás te sientas un poco más orgulloso u orgullosa de ser parte de la humanidad al comprender que la noviolencia es una capacidad sublime que poseemos todas las personas, como la empatía, el amor y la ternura, y que basta con desenpolvarlas un poco para ponerlas en práctica.

Una vez hayas descubierto este tesoro, crea un grupo con las personas que sepas que te pueden ayudar a poner en práctica la noviolencia en tu vida. Piensa en aquellas personas que te inspiran y a las que inspiras, las personas cercanas a las que no te cuesta ningún trabajo llamar o quedar (una vez que acabe el confinamiento). Id diseñando tácticas noviolentas para resolver de forma conjunta problemas cada vez más complejos. Unamos, antes de que acabe el confinamiento, estos grupos y tejamos, entre todos y todas, una red de personas y grupos noviolentos que se comuniquen fácilmente y resolvamos de forma noviolenta la próxima gran crisis que se nos aproxime.