Confinamiento noviolento

En este octavo día de confinamiento decretado por el Gobierno de España, a causa de la pandemia de Covid-19 declarada por la OMS, agradecezco sinceramente la solidaridad, la creatividad y la ternura de aquellas personas que nos han hecho reír o emocionarnos a través de las redes sociales. Puesto que el confinamiento se va a alargar dos semanas más, me gustaría unirme a este canal de creatividad y solidaridad para animar a que durante este confinamiento dediquemos un rato cada día a familiarizarnos con la noviolencia y a comenzar ya mismo a ponerla en práctica.

Tenemos tiempo y estamos confinados junto a las personas que nos aman y a las que amamos, pero también, probablemente, con las personas con las que tenemos conflictos, así que es una oportunidad única para transformar estos conflictos y esta sociedad hacia la noviolencia. Otras personas y pueblos lo han hecho en condiciones más duras y angustiosas, incuso bajo terribles dictaduras. Nosotros no vivimos en una dictadura, pero esta sociedad va necesitando ya el adjetivo “noviolenta” o no será capaz nunca de resolver sus problemas.

Abre tu navegador, busca “noviolencia” (todo junto) y sumérgete en un mundo poco divulgado de experiencias, personas y movimientos noviolentos a lo largo y ancho de la historia de la humanidad. Sorpréndete al descubrir los escritos de Gandhi sobre noviolencia recogidos en más de 50 volúmenes y que ahora están disponibles en Internet y levanta tu ánimo con el famoso discurso de Martin Lúter King “Tengo un sueño” (Versión original completa). Pero no te abrumes, la noviolencia no necesita líderes. Emociónate con los documentales sobre la revolución EDSA en Filipinas (documental en inglés) donde el pueblo ofrece flores a los militares que conducen los tanques; diviértete con las ocurrencias del pueblo Checo en su resistencia civil noviolenta durante la primavera de Praga; mira de otra manera la lucha de las mujeres al conocer que una parte de las sufragistas idearon (y ensayaron en sus propios cuerpos) algunas de las técnicas que más tarde popularizó Gandhi, como las huelgas de hambre; esperánzate con los relatos de dos pueblos guerreros que transformaron sus armas en azadas o escuelas: los maoríes de Nueva Zelanda y los Pastunes de Pakistán; valora especialmente a la juventud al desvelar que detrás del “mili KK” de los insumisos españoles había una ideología pacifista inspirada en Gandhi; sorpréndente al descubrir que incluso contra el nazismo tuvo éxito la noviolencia, leyendo las resistencias en Dinamarca, Francia y Noruega, e incluso dentro de la propia Alemania con las protestas de Rosenstraße; descubre que la India sigue siendo la reserva espiritual de la noviolencia con movimientos como Janadesh o Chipko, … Y si te parece que todo esto es historia, subscríbete a Nonviolence news y recibirás cada sábado un email con unas 50 experiencias noviolentas de plena actualidad.

De esta manera, quizás te sientas un poco más orgulloso u orgullosa de ser parte de la humanidad al comprender que la noviolencia es una capacidad sublime que poseemos todas las personas, como la empatía, el amor y la ternura, y que basta con desenpolvarlas un poco para ponerlas en práctica.

Una vez hayas descubierto este tesoro, crea un grupo con las personas que sepas que te pueden ayudar a poner en práctica la noviolencia en tu vida. Piensa en aquellas personas que te inspiran y a las que inspiras, las personas cercanas a las que no te cuesta ningún trabajo llamar o quedar (una vez que acabe el confinamiento). Id diseñando tácticas noviolentas para resolver de forma conjunta problemas cada vez más complejos. Unamos, antes de que acabe el confinamiento, estos grupos y tejamos, entre todos y todas, una red de personas y grupos noviolentos que se comuniquen fácilmente y resolvamos de forma noviolenta la próxima gran crisis que se nos aproxime.

3 respuestas a «Confinamiento noviolento»

  1. Lo que más me encanta es cuando dices que No necesitamos lideres, me identifico totalmente, llego el momento de liderar nuestras vidas a nivel individual y cooperando. Gracias por compartir 🙏

  2. Efectivamente, podemos crear una red distribuida, sin necesidad de líderes. En informática esto es bastante habitual y funciona muy bien.

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