Diario del Gran Confinamiento de l@s niñ@s

10º día de confinamiento

Estoy preocupado por mis hij@s. Sara, de 3 años que aún está haciendo el duelo por el destete y Martín de 6, echando mucho de menos el cole. Se me agotan las ideas para mantenerles entretenid@s. Les he vuelto a contar el cuento de Falta mucho para que cambien la Ley.

[…]

30º día de confinamiento

La situación en casa es insostenible. Sara ha vuelto a engancharse a la teta de su madre después un difícil periodo de destete. Martín se hace pipí en la cama por las noches y se pasea por la casa en calzoncillos recitando versos de La Vida es Pesadilla.

Cuando hemos acabado los aplausos de las 8 en el balcón, desesperado, he gritado con todas mis fuerzas hacia la plazoleta común a nuestros edificios: “¿a alguien le molesta que mis hijos salgan 15 minutos a la calle?

Un par de vecinos me ha contestado directamente que no, pero la mayoría se ha metido en sus hogares sin contestar. Nos hemos animado y ha salido Sara con su madre en carricoche durante 15 minutos y luego he salido yo con Martín a tirar la basura. Justo cuando estábamos a punto de llegar a casa, nos ha parado una pareja de guardias civiles y nos ha pedido explicaciones. Había varios vecinos mirándonos disimuladamente desde sus balcones. Les he dicho que mi hijo necesitaba esa salida de 20 minutos y que volvía relajado y esperábamos que esta noche no se hiciera pipí en la cama y que si me iban a multar, que preparara dos multas, porque mañana iba a bajar otra vez. Lo han entendido y se han ido.

34º día de confinamiento

Les he pedido a mis vecinos que coloquen un juguete o un peluche en sus balcones cuando l@s niñ@s puedan salir a la calle, de este modo evitaremos posibles denuncias como que le pusieron ayer a la vecina del 5º B. De las 5 a las 6 de la tarde es cuando más peluches aparecen en los balcones de la plaza pero hay muchos huecos. Hoy he llamado a la vecina del 3º E con quien tengo cierta confianza y que no pone peluche y le he planteado por qué en otros países sí salen l@s niños y en España no, o por qué los adultos pueden salir a pasear a sus perros, y tras un intercambio de razonamientos a favor y en contra, me ha reconocido que los niños necesitan salir pero cuando estimen las autoridades que no hay peligro de contagio. Después ha entrado en razones más personales y me ha explicado que está cuidando de su madre, de 80 años y que si la gente comienza a salir y a hacer vida normal, todo puede complicarse el doble. Le he preguntado que qué daño le hacemos a su madre cuando salgo con Martín 15 minutos hasta el final de la calle, sin relacionarnos con nadie y me ha contestado que el problema es que salga todo el mundo a la vez y de forma desordenada sin cuidado y sin la distancia de seguridad. Entonces le he preguntado si era muy doloroso para ella verme salir con Martín, porque por su salud necesitaba hacerlo, y que si fuera una cuestión de salud, me aguantaría, pero que para mí es más un empecinamiento político. Ha terminado diciéndome: “Vale a mi no me importa que salgáis con vuestros hijos. Entiendo lo que dices de los niños, entonces que cada cual haga lo que crea conveniente y necesario.”

35º día de confinamiento

Me ha dicho el vecino del 8º I que ha visto un osito de peluche colgado en un edificio de la calle de detrás del nuestro y que como sus respectivos hijos son amigos, le ha llamado y se ha enterado de que su hijo mayor fantasea con volar y que teme que intente tirarse por el balcón. Le da miedo salir porque en su edificio nadie ha puesto ositos de peluche en las ventanas. Hemos planeado que esta noche traiga a su hijo con un pijama y algo de comida cuando nadie les vea y que pase una temporada con nosotros para que jueguen nuestros hijos en casa y salgamos de vez en cuando a la calle.

38º día de confinamiento

Hoy el ministro de sanidad ha dicho que l@s niñ@s deberán estar al menos 2 semanas más confinados ya que tras la salida de miles de trabajadores no esenciales a su trabajo ha habido un repunte de infecciones. La medida ha caído como un jarro de agua fría para miles de asociaciones y personas que han estado todo este tiempo luchando para que l@s niñ@s puedan salir a la calle.

43º día de confinamiento

Hoy he recibido un mensaje cifrado a través de Telegram de un policía que no se ha querido identificar y me da las gracias porque está saliendo con su niño porque en su calle todo el mundo tiene puesto un oso de peluche en las ventanas. Él no lo pone porque porque lo tiene prohibido por sus superiores pero le ha hecho saber a todos sus vecinos que él no va a denunciar y que apoya totalmente cómo estamos haciendo las cosas y que ya le gustaría a él que está idea hubiera salido de la Policía

44º día de confinamiento

El panorama nacional es cada vez más desolador. Los maltratos infantiles se han cuadruplicado con respecto a antes del financiamiento y la violencia doméstica está empezando ya a mostrar las víctimas que habían estado ocultas durante mucho tiempo.

45º día de confinamiento

A veces me siento fatal porque soy un privilegiado, ya que mis hijos salen a la calle gracias a la solidaridad de mis vecin@s, pero no puedo dejar de pensar en todos aquellos que viven en casas sin patio ni terraza, niñ@s que viven con un padre y madre que están peleándose continuamente, niños atiborrados de televisión y juegos en el móvil o tableta, …

Cada día, cuando mis hijos duermen, me pregunto cómo van a despertar al día siguiente, si dejará alguna secuela en ellos y en los millones de niños que han estado y siguen estando confinados.

Dentro de 20 años cuando nos pregunten por qué permitimos esta situación ¿que les vamos a responder?

Cuando nos reprochen si no era suficiente con que nos hubiéramos cargado el aire, el agua y la tierra y con ellos su futuro como para encima de todo tenerlos confinados durante más de 40 días a sabiendas de los perjuicios para su salud que esto les iba a provocar, ¿les diremos que tuvimos miedo o les diremos que fue por su bien?

Espero que dentro de 20 años, cuando nos juzguen por lo que les hemos hecho, descubran que hubo muchos adultos que intentaron parar esta locura y que protestamos hasta donde las fuerzas nos dejaron. Confío en que el sistema no destruya lo que hemos hecho, pues si no, nuestros hijos van a tener muy difícil sentirse cómodos siendo seres humanos.

2 respuestas a «Diario del Gran Confinamiento de l@s niñ@s»

  1. Genial, gracias por todas esta bella muestra de sinceridad, valentía y buen hacer.

    Ahí vamos de a poquito recuperando nuestra libertad y una libertad nueva y auténtica que solo se gana cuando se pierde el miedo y se avanza con seguridad.

    ¡Gracias!

  2. Gracias Luís, desgraciadamente, algunas personas no entienden el mensaje tras este diario. Poco a poco, hace falta un cambio de cultura. Gracias por ser parte de él.

Los comentarios están cerrados.