Convocatoria para la creación del estado noviolento

No podemos esperar a ser noviolentos para tratar de cambiar la sociedad hacia la noviolencia. No podemos esperar más. Tenemos que lanzarnos, algunos han de dar el primer paso, los primeros pasos. Tenemos que salir a la calle a mostrar al mundo que queremos parar las guerras, de forma noviolenta, o pacífica, o como quiera que se llame. Nada debe pararnos una vez que demos el primer paso: ni nuestros prejuicios ni los de los demás; ni nuestras limitaciones ni las de las demás. Nosotras y nosotros, nuestra generación ni la anteriores, ya no podemos deshacernos de la violencia con la que hemos crecido, pero aún así, alguna generación ha de ser la primera que prepare el mundo para que la próxima pueda ser educada para la paz. Salgamos a la calle por la paz, caminemos juntas de forma noviolenta para, juntas, pensar cómo dar el primer paso para acabar con las guerras y con la violencia en este mundo. Creemos estados noviolentos cuyos fines sean noviolentos.

Este martes 12 de julio de 2016, camina con nostras y nosotros para dar el primer paso. Nos vemos a las 21:30 en la puerta del ayuntamiento de Santomera (Murcia)

¿Cambiar yo? Antes que se extinga la raza humana

Cambiar el mundo es complicado pero por lo que parece, que algunas personas cambien es imposible. Algunas personas con las que he mantenido conversaciones sobre si es posible parar las guerras, han acabado reconociendo que la única salida que ven es que se extinga la raza humana.

Bueno, con la salvedad de que el ser humano no es una raza, sino una especie, esta afirmación responde, creo yo, a dos causas principales: la imposibilidad de cambiar el mundo y el rechazo a cambiar una misma. La primera causa es comprensible, cambiar el mundo es complicado, pero la segunda causa, el rechazo a cambiar una misma, les lleva a preferir que nos extingamos todas.